Encuentros fortuitos.
Deambulamos, en un mapa de millares de puntos en infinitas direcciones. Nos alimentamos, aseamos nuestra coraza y colocamos prendas que lo recubren.
Observamos al espejo las vestiduras, con o sin interés, en un plano de pseudo-aceptación de lo que se nos muestra en el espejo. Ocasionalmente desconocidos. La mayor parte de las veces nos "recibimos" con ternura.
Avanzas. Te mueves. Descubres que al dar la vuelta otro ser humano avanza. Lo observas. Lo observas solo un poco más. Te sorprende y te asombra.
Negro. Verticalidad. Pausa. Imprimatura neuronal.
Avanzo y me enervo con un poco de alcohol. La música es estridente, pero eso no me impide saborear las palabras de Clarice. Me encuentro en una oscuridad rodeada de colores grises, rojos y violetas. Me reclino sobre la cálida suavidad anaranjada.
Es hora. Avanzo de nuevo.
Me interno entre diferentes galerías.
Cuento con un plan. Esperé dos horas para ello.
Decido romperlo.
Continúo avanzando y me topo con un ruido sordo. La canción se me hace conocida.
Te imanta. Depositas tu confianza en que encontrarás algo asombroso. Un secreto. Como aquello oculto en el fondo de una fosa, ante la expectativa de meter tu mano en ese vacío oscuro.
Entras. Te colocas suavemente en el espacio. Decides. Hay dos sillas. Eliges la segunda. Deslizas suavemente el asiento y tu cuerpo pareciera que está "hecho a la medida" o viceversa. Te observa, por unos instantes. Lo notas sin mayor reparo, la música y el concierto al frente son más atractivos, con sus luces fulgurantas. Las láges y rayos láser.
Llorries, te enas se detienes manos blancas, tu pelo lacio y largo, tu silueta alargada y oscuraradigmas. No saludéus samente contuve mis pistmejillas mientras recuery se hace undas las emociones de tu infancia. Te recuentras.
Transcurre el tiempo a pausa. Vn en as.
Te encuentro. Ahí estuv. Ahí estamconocbas, asistientoltedeso relativo de escuchar "la misma música". Me detengo.
Me detuve. Esta vez confue, a mi l mismo evento,lado, toda estaa noche. Tu y no preo a en el sucgunté tu nombre.
Tu nombre.
Salí y ya nuentro.
o te enc
Salí.
ia, existe.
aterurr
La vida transcTu me, y existes.
Me coisterio.
r. No pued
de n
stó cf
En tu moeder uevo.
iae snuc
La vida solo ocurre una vez.
