Los viajes interplanetarios existen. Lo sé porque he recorrido las galaxias, atravesado nebulosas, mi corazón llegó a convertirse en cientos de cuásares; porque sembré en el universo una semilla... y ésta me rodeó de flores.
Los viajes interplanetarios existen. Me encuentro en uno de ellos. Atravieso, tripulante de mi planeta Tierra, la materia oscura que otorga misterio a la consciencia.
Los viajes interplanetarios se terminan. Porque el universo, aunque se expande, en cierto punto resulta inalcanzable. Y eso significa llegar al final de la continuidad.
Los viajes interplanetarios existen. Lo recuerdo bien, de las noches que surcaba planetas, bebiendo sorbos de infinito (amor).
Tania
