Dulcito brebaje interestelar

 Hubo un momento-revelación de la mano de un gran artista que admiro.


"No se trata de copiarla, sino comprenderla"



Mi bella Atenea. Metrónomo. Diván de terciopelo. 

Vibras en la vida.

Si la vida fuera un caleidoscopio, atravesarías una y mil veces las pantallas, girarías entre cristales traslúcidos en espiral. Baila en mi pupila aún el recuerdo de la primer mirada. No se detiene. Continúa. El lazo y conexión fue hecho y se mantiene. Entre el regocijo de encontrarte en este mismo punto del globo, de aguardar tu nacimiento y tus cromosomas expresando el galáctico manto que eres, te acaricio tibia. Mi Atenea. Zigzagueante aullido nocturno de mis madrugadas.