El proceso fue largo.
Concluyó.
La aceptación del desamor se siente amarga y dulce. Impresionante y tranquila. Como una ola que se quiebra, estruendosa, pero que al llegar a la orilla, acaricia nuestros pies con suave espuma.
Así me siento, como fuera de un cuadro, contemplando las olas en el mar.
🖤✨🌿