Panel ojival

 




Felguérez: "la creación es infinita"


En nuestro camino se nos aparecen formas, olores. Habitamos. Esta mañana llevé unas plantas desde un vivero hasta otro lugar. De repente ya era "día", se me antojó mi trayecto en carretera como el planeta del pequeño príncipe, como Lumbánico o como Rabicún.


Lumbánico, el planeta cúbico, delimitado por aristas.
Rabicún, el pequeño planeta, dividido por un río.


Aún me sueño perdida entre los bosques de Lumbánico, o subiéndome a la barca, oculta entre juncos frescos, en la oscuridad de Rabicún.


Quizás por ello no me encuentro, continúo aguardando mi viaje interestelar. 




La creación es infinita.


Y de eso quiero hablar. De cómo bebiendo un "carajillo", me encontré con Felguérez. En la ciudad donde vivo, hay un bistro de café y whisky. Innumerables espejos, paredes cubiertas de cristal. Bolas lumínicas flotando asimétricas en el lugar. Y a modo de panóptico secreto, una mesita alojada en un rincón. Ahí me gusta sentarme, ahí me gusta estar. Porque a mi costado izquierdo, sobre páneles aqua, ahí están. Como peces flotando en el océano, aguardando una próxima marejada, en los toneles de agua salada... ahí están tres grabados de Felguérez. Me he sentido extraña, de que el mundo me observe. Porque los admiro atentamente. Las mismas veces que me siento en esa mesa, las mismas veces que nada más me importa que sentarme a ver los cuadros de Felguérez. Líneas marcadas, oscuras. Trazos firmes, geométricos, flotantes. Los colores. Las combinaciones. Me resultan mágicas. Soy de nuevo un proto-humano mirando a los ojos a un pez. Inmersos en gris de Payne.


Estoy inmersa en gris de Payne, mirando el abismo de agua fría.




Y observo a Felguérez, a través de sus cuadros. Imagino su mirada curiosa, fija, atenta, concentrada. Si fuésemos cartas del tarot, por seguro sería el Carro. O la Estrella.

Me siento motivada a continuar andando el camino que ya ando, recursividades entre Lumbánico y Rabicún. Deambulo por la emoción de saborear un expreso, o un americano, en la cafetería del signo de interrogación. 


All abandoned.