El sentir las piernas cansadas. La sed y el calor en los ojos.
Después de vivir por completo sola este año 2022, en una ciudad y territorio, son mi compañía las escurridizas anécdotas de clepsidras.
Poseo aquello que todos tienen: la nada.
Go get it, girl.
Toma lo que bien sabes que tienes: movimiento. Nada (en verbo y en sustantivo). Cascabeles, de serpiente. Se escuchan entre las rocas. ¿Qué observo sino geometrías y contrastes? La aspereza del terreno bajo mis pies, llenándome de suave polvo. Las púas que beben agua, y el silente pétalo que acaricia diminutos seres.
Esta tarde navegué en el semidesierto. Denominado semi, ya que no llega a la totalidad. A la aridez de duna, sino a la dualidad. Agua escondida entre rocas.
Mis hombros se sienten cálidos, un ardor ligero, dorado, rayos de Sol de infinitos colores entibiando mi piel.
Foto por Avksentije (Tania).